Un país pequeño con grandes ventajas: calidad de vida, coste de la vida e inversiones inmobiliarias
No es ningún secreto que Portugal es conocido por su hospitalidad y que está acostumbrado a recibir a turistas de todo el mundo. Lo que quizá resulte sorprendente es el hecho de que cada vez más personas, incluidos los franceses, compran un billete a Portugal no solo para pasar unos días de visita, sino para establecerse, invertir y ganarse la vida aquí. Entonces, ¿por qué exactamente se ha convertido esto en una tendencia y cómo está convenciendo Portugal a los franceses para que dejen su país de origen y empiecen una nueva vida en suelo portugués?
Una calidad de vida sin igual
Vivir en Portugal tiene muchas ventajas, empezando por el hecho de que es un país pequeño, con una población de solo 10 millones de habitantes, y la seguridad que da el hecho de ser un país con una población reducida: según el Índice Global de Paz de 2020, Portugal es el tercer país más pacífico del mundo. Esta tranquilidad abre las puertas a la aventura y la exploración, y es un país precioso con paisajes increíblemente variados, todos ellos impresionantes y acogedores. Desde algunas de las mejores playas del mundo hasta la naturaleza rural y las ciudades cosmopolitas repletas de excelentes restaurantes y actividades culturales, los franceses se han enamorado del país, de su magnífico clima y de su acogedora comunidad. La vida nocturna de Portugal es otro de sus grandes atractivos: a los simpáticos lugareños también les encanta salir por la noche y comparten este contagioso «savoir-vivre» con los franceses.
La comunidad francesa
La comunidad francesa en Portugal no ha dejado de crecer y está prosperando en múltiples ámbitos, desde nuevas y modernas empresas emergentes hasta nuevos y modernos restaurantes, cafeterías y chiringuitos de propiedad francesa.
Parte de esta decisión de establecerse está relacionada también con la existencia de excelentes colegios franceses internacionales, como el Lycée Français Charles Lepierre y el Redbridge School de Lisboa; o el Lycée Français International y el Colégio Luso-Francês, en Oporto, que son perfectos para las familias francesas que buscan una nueva vida en Portugal sin renunciar a sus raíces.

Un estilo de vida cómodo con menos gastos
El coste de la vida en Portugal es otro factor que está convenciendo fácilmente a los franceses no solo para mudarse a Portugal, sino también para invertir en el país. En general, la mayoría de los productos de uso diario, los servicios y los suministros son más baratos que en otros países europeos, lo que significa que hay margen para disfrutar de las cosas buenas de la vida: ir de compras, salir a tomar algo, comer fuera, entradas para el teatro, conciertos o eventos deportivos, escapadas de fin de semana, inversión inmobiliaria… Algunos de los mejores lugares para vivir en Portugal ofrecen oportunidades inmobiliarias increíbles, un ámbito que los inversores franceses siguen muy de cerca. Por eso, no es de extrañar que, en 2018, los franceses fueran los principales compradores de inmuebles en Portugal, representando el 28,2 % del total de ventas a no residentes.
Los franceses se están mudando a Portugal para beneficiarse de ventajas fiscales
Es fácil entender por qué los franceses están tan deseosos de mudarse a Portugal, pero aún hay otro argumento muy importante y convincente: el régimen de «residentes no habituales» (NHR) de Portugal. Con el objetivo de atraer al país a residentes de «alto valor», el Gobierno portugués creó el estatus de NHR, que ofrece una serie de ventajas sumamente interesantes:
- Tipos impositivos reducidos y algunas exenciones para los nuevos residentes (ciudadanos de la UE, del EEE o de Suiza, o titulares de un permiso de residencia) durante sus primeros 10 años en Portugal.
- Renta extranjera exenta de impuestos, incluyendo los ingresos por trabajo, las plusvalías inmobiliarias, los intereses, los dividendos y los ingresos por alquiler.
- Un pequeño impuesto del 10 % sobre las pensiones extranjeras.
- Un régimen fiscal atractivo para los inmuebles de inversión.
- Tipos impositivos bajos en el impuesto sobre el patrimonio y solo para inmuebles cuyo valor supere los 600 000 € o los 1,2 millones de euros en el caso de las parejas.
Una vez analizados y sopesados todos los datos, al mudarse a Portugal, los franceses aumentan de forma espectacular su poder adquisitivo en un 27 % en comparación con Francia.
Ya se ha desvelado el secreto: Portugal tiene a los franceses enamorados. ¡C’est la vie!


